Ya sea que prefieras el inglés original de Sean Connery o el nostálgico doblaje español que aterró a una generación con las manos metálicas de Dr. No, asegúrate de disfrutarla en alta definición. La próxima vez que Sir Ken Adam te deje boquiabierto con el minimalista y brutal diseño de la sala de operaciones nuclear, recuerda: todo comenzó aquí, con un satánico villano y un simple "Bond. James Bond."