Antes de hablar de métodos de oración, el Camino enseña que nadie reza de verdad sin haber experimentado el : el anuncio gozoso de que Cristo ha muerto y resucitado por tus pecados. El primer paso no es una técnica, sino la conversión. Por eso, las “pasos” comienzan con:
Aunque no existen fórmulas rígidas, se suele proponer un esquema que ayuda a estructurar el diálogo con Dios: